
Gerardo barrios
El lugar donde nació el capitán General Gerardo Barrios está en
disputa; unos dicen que vino al mundo en la población de
Cacahuatique (hoy Ciudad Barrios), departamento de San Miguel,
otros dicen que en el lugar denominado La Poza de la Juana, valle el
Izcanal, jurisdicción de San Juan Lempa, hoy Nuevo Edén de San
Juan.
Mientras que sobre la fecha de su nacimiento, unos dicen que es el 3
de octubre de 1813 y algunos dicen que fue el 24 de septiembre del
mismo año.
Era hijo de don José María Barrios quien a su vez descendía de Don
Pedro Joaquín Barrios nacido en Francia, de padres españoles, y de
doña Margarita Cisneros Ávila, nacida en San Miguel y de origen
tambien español.
La madre del Capitán General Barrios era era Doña Petrona
Espinoza de Barrios, originaria de San Miguel. Las hermanas del
Gral. Barrios fueron: Petronila, María Josefa y Onicéfora.
El bautismo del Capitán General Barrios fue en la Parroquia de
Sesori, el 24 de octubre de 1813. Su padrino fue Don Tomás Castillo.
El Capitán era de mediana estatura , moreno claro, de ojos grandes y
negros, de cejas pobladas, frente alta con bigote y barba de anchas
espalda. Tenía un defecto, cojeaba. Era discreto al hablar, sincero y
leal con los amigos. Le gustaban los uniformes vistosos. Era un
militar por vocación que se dio por entero a la Patria.
Aprendió el Gral. Barrios sus primeras letras con su abuelo (Don
Pedro Joaquín Barrios) y un francés amigo de la familia, quien le
enseño gramática española, geografía e historia de América y
Europa, matemáticas, astronomía y física.
Ellos Forjaron en Barrios grandes ideales entre los cuales
sobresalen: el respeto a la dignidad humana, los severos conceptos
de la ley y el orden, la justicia y la libertad tal como entonces lo
entendían el pensamiento liberal ilustrado.
La familia de Barrios poseía grandes propiedades agrícolas, siendo
las más importantes, las valiosas haciendas "El Espíritu Santo",
"Candelaria", "San Jorge", "Managuarias" y "El Carmen".
Siendo muy joven fue secretario de la municipalidad de
Cacahuatique (hoy Ciudad Barrios ). Luego se hizo Militar en los
campos de Batalla al lado del General Francisco Morazán y empezó
también a figurar en la política.
Tomó parte en el derrocamiento de Don José María Cornejo, en los
combates de Mixco, San Miguelito y Guatemala, lo mismo que en el
Espíritu Santo y Perulapía y en 1840 en la Toma de Guatemala.
En aquella época reinaban en Centro América dos corrientes
idelógicas que peleaban por el predominio de sus ideas. El Partido
Liberal y el Partido Conservador. Barrios escogió el Liberal,
comprendiendo que en sus filas podía contribuir a reinvindicar la
nacionalidad.
Gerardo Barrios vive en esa zona del norte de San Miguel, un
triángulo formado por Ciudad Barrios, San Gerardo y Sesori. Los
campesinos hablan de las haciendas de "Don Gerardo", donde se
comenzó a cultivar el café, donde él cabalgaba, de las pozas donde
se bañaba doña Adelaida, su esposa. Hablan de Gerardo Barrios
como un vecino, no como el presidente asesinado hace 134 años.
Plumas a su airón
Gerardo Barrios nació un 24 de septiembre, bajo el signo de la
balanza. Fue un fenómeno: crecía en el norte de San Miguel de la
Frontera, una provincia aislada, llena de indígenas iletrados. Pero lo
rodeaban sus tíos galos, veteranos de la Revolución Francesa. El
pequeño Gerardo creció en una hacienda lejana en una provincia
olvidada, leyendo libros de la Ilustración y hablando francés.
Era un niño cuando, empujado por las ideas liberales, se unió a las
fuerzas del más cabal de los centroamericanos: Francisco Morazán,
seguidor de Bolívar, que pasaba por la hacienda.
No cumplía 17 años cuando, el 6 de julio de 1828, con Morazán,
participó en la victoria de Gualcho. Poco después combatió en la
hacienda de su propiedad, El Espíritu Santo, donde terminó
victorioso y herido en un pie. Quedó cojo para siempre.
Desde entonces combatió por la unidad centroamericana y las ideas
liberales. Fue un militar populista, más cercano a Hugo Chávez (el
bolivariano) que a Pinochet. De hecho, cuando llegó a la presidencia
de El Salvador, Gerardo Barrios también pidió (y obtuvo) el poder
absoluto: la Asamblea de entonces le dio el título de Capitán
General.
El grano pardo
Lo que hizo durante su gobierno todavía toca nuestras vidas: al
hacer obligatorio el cultivo del café aseguró la fuente de ingresos
que todavía sostiene nuestra economía; al escoger el café, encontró
un cultivo que salvó lo que queda de nuestra capa vegetal. El café
definió la pirámide social salvadoreña del Siglo XX.
Gerardo Barrios, promulgador de los códigos Civil y Criminal (a la
Napoleón), fue el padre del sistema educativo salvadoreño: él fundó
las escuelas normales para preparar maestros (todas fueron
fusiladas) e impulsó la profesionalización de las fuerzas armadas
como elemento de estabilidad. Para hacerlo, contrató expertos
franceses, porque "monsieur" Barrios fue afrancesado hasta el
último día, en un país cuyos líderes se levantan mirando al norte y
consideran que hablar inglés es el no va más.
Barrios y Napoleón
¿Cuántos salvadoreños saben que Napoleón, emperador de los
franceses, visitó El Salvador? Fue Luis Napoleón Bonaparte,
sobrino (dicen que hijo) de Napoleón, grande y sanguinario.
Antes de ser presidente de Francia y dar el golpe de Estado que lo
convirtió en emperador, Luis Napoleón llegó a San Miguel como
exiliado político. Era 1844 y el gobernador departamental era el
coronel Gerardo Barrios. Él y su esposa lo atendieron como al
descendiente del Napoleón I (dos buques ingleses de guerra
bloquearon La Unión, y el Chaparrastique hizo erupción).
"Cuando yo pese en los destinos de Francia, visíteme", dijo Luis
Napoleón, y don Gerardo fue a Francia, años después, a cabalgar
con el emperador y dirigir una parada militar en los campos Elíseos.
La nueva unión de 1824 trajo una sangrienta desunión que duró
hasta 1840, y menoscabó la infalible influencia de la familia de
León.
Arce demoraba los cambios sociales que arrastraban las
corrientes republicanas en Centroamérica, y Rodríguez hacía lo
mismo en San Salvador. Algunos criollos y ricos comerciantes
mestizos centroamericanos y capitalinos habían radicalizado sus
ideas y amenazaban el liderazgo de ambos; esto como resultado, ha
de haber obligado a los de León, instintivamente, a volverse
conservadores en sus gestiones políticas. Dos tendencias resultaron
entre los criollos que lideraron la independencia: Liberales y
Conservadores. Y éstos, al igual que sus antepasados
conquistadores, comenzaron a matarse entre sí, pero esta vez
llevándose consigo millares de mestizos e indios
En cuanto a la mayoría mestizo-indígena, seguía igual. Las
diferencias visibles eran las minas y haciendas que ya no
pertenecían a la corona española, ahora eran del criollo o
peninsular. La independencia había liberado el comercio, pero los
indios y mestizos seguían trabajando como esclavos en las
campiñas con la resurgente industria del añil y labores domésticas
en las ciudades. La nueva burocracia había dado empleo a mestizos
con alguna instrucción escolar, pero se les pagaba un mísero salario;
éstos no se entregaban de lleno, así la maquinaria administrativa
era deficiente... aún hoy día se da la réplica casi exacta.
La imprenta llegó en 1826 (166 años después que Guatemala) y
el primer periódico editado fue el "Semanario Político Mercantil". Y
la curia, en especial los jesuitas, comienzan a fundar centros de
enseñanzas; pero la educación seguía siendo negada a las mayorías,
éstos nuevos centros fueron para evitar que los hijos de los criollos
y ricos mestizos no tuvieran que ir "ultramar" a colegios
extranjeros. Los puestos políticos y los medios económicos cayeron
totalmente en manos de la minoría criolla que ya poseían 90 % de la
mejor tierra...
Yo entiendo que los criollos quizás eran los más capaces en la
joven nación, pero no creo que todos los mestizos e indios hayan
sido unos burros panza arriba; ha de haber habido también entre
ellos gente educada o capaz suficiente, pero su ancestría los volvía
inaceptables y se les discriminó... Los ambiciosos y egoístas
criollos de 1825, como sus vástagos del siglo xx, no querían
compartir del hueso.
El quiebre de la frágil unión centroamericana comenzó en 1826
cuando Arce entró en pugna con los criollos liberales que dominaban
Guatemala. Arce gestionó y pidió apoyo a las demás repúblicas
contra el desafío de Guatemala, pero sólo Costa Rica y Nicaragua le
respondieron. Manuel José Arce era tan económicamente pudiente
que él mismo se financiaba las guerras que declaraba. Una
sangrienta guerra civil que duró hasta 1829 siguió entre las cinco
repúblicas hermanas. Entonces surgió un criollo nacido en
Tegucigalpa, Honduras: el general Francisco Morazán, de tendencia
liberalista y que derrocó al ya conservador -y en decadencia- "padre
de la patria" Manuel José Arce de León y Fagoaga. A la sazón
Morazán tomó mando de tropas salvadoreñas y hondureñas,
derrotando a las fuerzas que se oponían a la unión. La unión se
mantuvo a sangre y fuego... y Morazán fue electo presidente de la
Republica Federal en 1829.
Manuel José Arce huyó a México, y con su propio dinero
organizó dos intentonas frustradas por recuperar el poder; trás la
disolución de la unión, regresó a San Salvador perdiendo como
candidato en las elecciones de 1842.
Frustrado, pero siempre ambicioso, Arce organizó una última y
de nuevo fracasada sublevación que lo llevó otra vez al exilio en
1843. Por fin, regresó a San Salvador en 1845, y murió en 1847... La
dinastía de León terminó con él, pero reemplazados por otras
familias.
José Matías Delgado de León murió en San Salvador en 1833,
fungiendo como primer obispo de San Salvador.
Francisco Morazán, que era masón, era también de tendencia
liberal y fue el primero que abolió muchas leyes coloniales que
habían sangrado la región. Como buen masón, su primer ataque fue
contra la iglesia católica. Abolió las primicias (primera cosecha al
clero) y los diezmos (10% del salario al clero), expropió bienes de la
iglesia e hizo ley la absoluta libertad de cultos, legalizó el divorcio,
confiscó conventos, monasterios y los convirtió en prisiones, y
expulsó a los curas católicos que se oponían a sus lineamientos...
llegó a ser amado por la gran mayoría de liberales criollos, y aún
por mestizos e indios salvadoreños... Pero los criollos de Guatemala
lo aborrecían y desafiaban, sus hermanos criollos hondureños lo
rechazaban; además, Nicaragua y Costa Rica recelaban de él... y el
clero, desde Guatemala, clamaba por venganza.
En medio de las continuas guerras que dañaban la economía de
la región, pues las guerras no se hacen gratis, el erario fiscal se
malgastó. En toda guerra se necesitan muertos, pero la vida de un
criollo era muy "preciosa" para malgastarla tanto, para eso estaban
los mestizos e indios, en estas guerras se perdieron gran cantidad de
vida mestiza e indígena. Y con estas guerras criollicidas de los
1820s, la estructura socio-política establecida comenzó a
tambalear, por ende, la mayoría indígeno-mestizo, ya sufrida y
empobrecida, comenzaron a sufrir extremas penurias, esencialmente
en las provincias. Esto trajo, como consecuencia natural, la rebelión
armada del indio nonualco Anastasio Aquino en 1832.